jueves, 3 de noviembre de 2011

"The Cabal" Elvenking

Se reduce todo mi ser en esta preciosa canción...


I wake up and I feel I was stranded
In a world that hardly represents me
Step by step I collect all my nightmares
Like a modern Renoir I'm painting my life away

Don’t you think that I’m not gonna worry
Don’t you think that I don’t feel sorry
Soon I’ll find my way and I’ll let you know

Sitting down in my room I feel so empty
Staring with lonely eyes at the words I am laying down
With cold blood I swallow all the absinthe that you gave me
That cold winter night

Don’t you think that I’m not gonna worry
Don’t you think that I don’t feel sorry
Soon I’ll find my way and I’ll let you know

I feel a decadent poet
Forced to bury his art – forced to bury his own heart
Under the mud of a pigsty
A cabal of murdered broken hearts
Longing for my bitter taste

Lost you, I have lost you, brother
The strength you hid inside your eyes
Makes me believe I can still live my life
I learnt from the ashes
Of the tears I dropped for all these years
My love is now living, is living for real

I feel a decadent poet
Forced to bury his art – forced to bury his own heart
Under the mud of a pigsty
A cabal of murdered broken hearts
Longing for my bitter taste

lunes, 24 de octubre de 2011

La Sirena

Como si hubiera mirado los verdes ojos de Medusa, convertido en piedra me veo. Una estatua viviente que se mueve, que respira, que necesita alimento y descansar, pero que no siente nada. Con un duro corazón de obsidiana, sufridor amante de todas las desdichas a las que se ve sometido.

Así me encuentro. Mirándome en el espejo y viendo como el tiempo produces sus estragos en mi pelo, en mi piel, cada día más gris, cada día más dura. Preguntándome cuando ha de llegar el momento, cuando será el momento de empezar a sentir todo aquello que las canciones y los poetas prometen.

No creo que seas tú la que deba entregarme aquel tesoro guardado durante tantos siglos. No serás tú, debido a tu comportamiento inhumano. Bestial efigie hasta ahora camuflada en la pérfida sonrisa de los ojos amantes. No creo en tu amor. Has demostrado todo lo contrario durante demasiado tiempo. Tu encanto es tan mortal como el canto de la sirena. Bello rostro y oscuras intenciones...

Lo único que puedo aceptar son tus besos envenenados, como rosas cargadas de ira, colocadas tranquilamente en el borde de un precipicio que amenaza con devorarnos. Reunir todas mis palabras y esparcirlas en el fuego eterno de la condena en la que ahora me encuentro. Poco a poco conseguiré escalar y encontrar la luz. Y de ese modo recuperaré todo el tiempo que he perdido y toda la vida que me has quitado.

domingo, 23 de octubre de 2011

viernes, 7 de octubre de 2011

Rescatado de mi cofre de recuerdos...

Tu recuerdo
se hace fuerte en mí,
y no se va.
Parece como si estuvieras aquí,
retándome con tu mirada,
instándome al deseo.
Pero no puedo, no quiero.

No es por la dificultad,
es por imposibilidad.

Es como atrapar un rayo de sol,
lo tengo entre mis manos,
pero es inasible,
se me escapa de entre los dedos,
como la vida,
pero juega conmigo,
como tú.

¿Acaso crees que no lo sé?
Sé que juegas conmigo.
Pero este juego me gusta,
porque me hace sentirte mía,
aunque no seas de nadie.

Yo lo sé todo.
Sé lo que piensas,
porqué actúas,
que te hace ser tú.
Nada escapa a mi comprensión.
Y sé que eso te asusta.

Sin embargo…
con una oportunidad todo cambiaría,
no hay que temer,
porque, no quiero hacerte daño.

Quiero quererte,
sentirte mía de verdad,
que seamos uno,
uno sólo en comunión.
Que nos fundamos en una maraña de besos,
mis manos y tus manos,
entrelazadas,
hacia el infinito.
eternamente…

Mas tu ansia de libertad,
lo hace imposible.

Libre…
quieres ser libre,
como un pájaro,
como la luz.

Extender tus alas y volar,
sin ataduras, desligada,
y eso no va conmigo.
Más centrado, prudente,
insensato y agitado cuando estoy contigo,
pero paciente y medido
al fin y al cabo.

La imposibilidad me incita,
pero me mantiene a raya.
Una incoherencia, lo sé.
Pero es la realidad.

lunes, 26 de septiembre de 2011

El aleph

¿Cómo he de justificar el comportamiento cruel de este mundo frío y despiadado que me ha tocado enfrentar? Donde los sueños son asesinados por el paso del tiempo. Donde todo se desmorona y las manos que se tienden regresan a su dueño justo cuando nuestros dedos las rozan, como las manzanas de Tántalo.

No puedo entender el dolor al que se ven sometido mis seres queridos. Heridos por la espada que ellos mismos forjaron. Aludiendo al desuso y al óxido, el daño es certero, demasiado real, incluso sin ser intencionado. La misma incomprensión es la que destroza mi interior, como un tigre recién enjaulado que encuentra la libertad al alba. No hay rencor, ni venganza. Hay dolor allí donde miro... Sin culpables, aunque todos velan su pecado.

¿Y yo? Despierto. Atrapado en la nieve que lo cubre todo. Perdido dentro de mi propio laberinto. Cristalino dédalo invisible. Ruín destino que se mofa de mis intentos por avanzar. Y una y otra vez mis pasos se encuentran con la dura pared, que me impide seguir adelante. Y la invisible construcción me permite ver como fuera, todas aquellas personas que se lo proponen prosiguen su ruta... olvidándose de aquel cuya impune penitencia litiga con un futuro cada vez más borroso, completamente diferente al infierno en el que me veo inmerso.

Y sigo soñando que un día ella vendrá a rescatarme, como Ariadna. A liberarme de este laberinto en el que yo mismo soy el Minotauro que me tiene preso. Ella con su benevolente sonrisa, con sus ojos cargados de libertad. Sacrificando el pan y el vino, perdidos en mitad de tantos recuerdos... ella, el ovillo de oro que tanto he soñado. El mayor tesoro que jamás quimera o esfinge ha guardado. Media vida y medio destino, que nunca podrá entrar dentro de este Aleph, dentro del escudo que yo mismo tejí.

Y sin embargo un día soñé que lo conseguía, y fuí la persona más feliz de este mundo, que poco a poco iba floreciendo. Pero la vida con su lívida máscara, se ha encargado de matar a sueños como esos, con el dulce abrazo del vino del estío... con el dulce abrazo del desierto... de la sed de besos

sábado, 10 de septiembre de 2011

viernes, 2 de septiembre de 2011

Melancolía

Qué he de hacer para que el frío manto de la noche no se pose en mi nombre, borrándolo de tus recuerdos. Cómo evitar el cruel desenlace solo reservado para aquellos guerreros que lo pierden todo. Ahora me veo sin lanza, sin escudo, sin poder para enarbolar nuevas palabras. Sin nada que ofrecerte.

Una triste lágrima es lo único que me queda. Una brisa despeinada que desaparece a cada segundo que pasa, marchitándose como yo, lejos de tu voz. Ahora condenado al olvido, tras tanto luchar. Sumido en la derrota, aceptando el cruel final que cae en mí como la espada de Damocles, subyugado al destino inapelable. El juez del dios llamado tiempo.

Bajo el despojo que queda cuando muere el verano. Bajo este frío y ceniciento cielo, una solitaria estrella señala a mi corazón. Solitario y pendenciero, guardián oscuro de obsidiana. Inerte, inerme, cautivo y desolado. Que suspira...

Y aún así... un leve recuerdo tuyo hace florecer en mí una sonrisa...